La leyenda sigue viva y en la actualidad hay un videojuego, comunidades de fans, series animadas… Por algo se tradujeron a más de 50 idiomas. IncreÃble.
La serie (seamos sinceros) era triste, muy triste. Decorados que nunca se movÃan, los personajes parecÃan pegados sobre el papel, el argumento siempre giraba en torno a que la niña buscaba a sus padres y… ¡uy! casi siempre estaba a punto de encontrarlos.
Y ahà va la intro de esta serie que hace que me avergüence de haber sido niño y español:
La letra para que vayas cantando:
El mundo de los fruitis
es muy divertido
somos fruitis, dulces y
ricos y verdes vegetales
Vivimos en Volcanes
somos muy amigos
somos fruitis, buenos y
traviesos y alegres vegetales
Somos blancos, somos verdes
somos negros y amarillos
somos todos diferentes
y estamos muy unidos (bis)
Gazpacho y mochilo
siempre van con pincho
somos fruitis, socios si
amables y tiernos vegetales
Pumba está cono nosotros
siempre nos ayuda
somos fruitis, frescos si
astutos y grandes vegetales
Somos blancos, somos verdes
somos negros y amarillos
somos todos diferentes
y estamos muy unidos (bis)
En 1997 saltó la alarma en el mundo de los videojuegos. Unos tipos que se agrupaban bajo el nombre de “Stainless Software” habÃan creado algo innovador… pero brutal: un videojuego en el que la misión principal era ganar la carrera o destrozar los coches de nuestros rivales. El prblema venÃa cuando se te iba a acabar el tiempo. ¿La forma de conseguir más? Atropellando a los peatones. El nombre de esta joya: Carmageddon.
La matanza de personas era sólo un extra, pero que pronto se convirtió en el punto más morboso de un juego que pasó de ser normal, a ser prohibido, y de prohibido a leyenda. Las secuelas no tardaron en llegar, pero ya no fue lo mismo… eso de atropellar zombies no molaba tanto. La intro del primer juego:
HabÃa varios niveles que habÃa que superar, pero la gente que participaba era tan sumamente torpe que muchos recordamos a duras penas una fase que no sea la primera: la que transcurrÃa con Hugo esquivando ferrocarriles. Hubo algún afortunado que consiguió versión para PC y pudo disfrutar del juego en su casa. Los demás nos tuvimos que conformar con ver a Carmen Sevilla soltando mÃticas perlas como: “¿Cómo te llamas, shiquillo?”. “Juan”. “¿Y eres niño o niña?”. En fin… Ahora, gracias al abandonware podemos descargar el juego aquà (para DOS).
El programa es conocido en todo el mundo como “Hugo the TV Troll”, que fue desarrollado por los daneses ITE (Interactive Television Entertainment), llegando a más de 40 paÃses y a versionearse para PC, PlayStation, Game Boy… Y para refrescar la memoria, un vÃdeo:
Lo reconozco, los Fraggle Rock eran mi debilidad. Me encantaban cuando era crÃo. Los fraggle, los goris, las ratas, la montaña de basura, los curris, el viejo Doc y su perro Sprocket… El resumen formal (y algo metafÃsico) de la Wikipedia:
El primer episodio se emitió en su versión original el 10 de enero de 1983, y el último el 30 de marzo de 1987, sumando cinco temporadas, con un total de 96 episodios. En España desembarcaron en el 85. Los Fraggle Rock fueron producidos para emitirse de una manera diferente en cada paÃs, con escenarios propios del entorno humano distintos para cada nación. Por supuesto, en España no pasó asà y fuimos los únicos, junto a Noruega, que nos tragamos una versión importada (de Estados Unidos, concretamente).
Y como siempre, para terminar la intro y esta vez con una curiosidad. La voz del comienzo… la que dice eso de “El centro del Universo…” es nada más y nada menos que la de Carlos Revilla, quien dio voz (entre otros) al más mÃtico y mejor doblado de los Homer J. Simpson en castellano.
Seguimos con esta nueva categorÃa: Mi infancia. Hoy le toca el turno a…
Asà es, Los Caballeros del Zodiaco, una de las series más mÃticas que recordamos los que tenÃamos los huevos la ilusión de levantarnos a las 8 de la mañana todos los sábados de principios de los 90.
Se trata de una serie de manga/anime japonesa (el nombre original es Saint Seiya) que narra la historia de un grupo de jóvenes guerreros que luchan contra el mal para salvar el mundo y blablablá… Ya asabes. Lo guay, es que los caballeros utilizaban su cosmoenergÃa, sus puños y armaduras, estas últimas inspiradas en constelaciones o seres de la mitologÃa griega.
La verdad es que podrÃa estar hablando horas y horas de esta serie, que causó furor en su tiempo y que se ha convertido hoy en dÃa en clásico y serie de culto para sus fans, y cuyos artÃculos de merchandising son verdaderos objetos de coleccionista. Para terminar, la intro. Esa pegadiza canción que todos terminábamos cantando en el autobús cuando Ãbamos de excursión con el colegio