Cierto dÃa, un matrimonio que llevaba cuarenta años casado, iban con el coche de camino al pueblo donde se conocieron para tomarse unas vacaciones cuando de repente, la señora señalando una valla, le pidió a su marido que detuviera el coche, diciendo:
- ¿Te acuerdas lo que hicimos hace cuarenta años en esa valla cuando estábamos recién casados?
El marido le contestó que, efectivamente sà lo recordaba, y la señora, con mirada de excitación, dijo:
- ¡Vamos a hacerlo de nuevo!
Al marido se le iluminaron los ojos, y aceptó, asà que, los dos bajaron del coche, se dirigieron hacia la valla, y ahÃ, apoyando a su esposa contra la valla, el señor le hizo el amor mientras ella brincaba, gritaba, saltaba, bailaba y lloraba en forma extraordinaria.
Al terminar, el señor vio con sorpresa que su esposa se desmayaba, asà que la cogió y la llevó al coche donde trató de reanimarla.
Finalmente, cuando su esposa volvió en si, el marido le dijo:
- Mi amor, hace cuarenta años no gritaste, ni gemiste, ni saltaste y ni bailaste en esa forma…
A lo que la señora respondió:
- ¡HACE CUARENTA AÑOS…, LA VALLA NO ESTABA ELECTRIFICADA…!, ¡IDIOTA!