Imáginate que te sientas en un banco del parque y te encuentras una cámara desechable atada a él, con el siguiente cartel: “Buenas tardes, he atado esta cámara al banco para que puedas tomar fotos. En serio. Así que diviértete. Volveré por la tarde a recogerla. Afectuosamente, Jay / The Plug”. Pues claro, esto es lo que pasa.